Ha vuelto por fin Misfits, y parece que con más fuerza que nunca.
Como ya os comentaba hace un par de meses, desaparece el personaje de Nathan, pero no decepciona su sustituto. Con esos aires británicos grises, acentos varios y personalidades dispares, Misfits continúa siendo un hervidero de problemas y de magia.
El nuevo integrante del grupo, Rudy, no pretende sustituir al escatológico Nathan, sino crear un nuevo personaje del que sentir compasión y desprecio a la vez (aunque este transmite más simpatía).
Con nuevos poderes, los protagonistas se enfrentan a nuevos enemigos. Una serie irreverente que hasta 2012 no se podrá ver en España (MTV), que sigue con contenidos sexuales y vocabulario desagradable.
Si os gustaron las otras dos temporadas, os gustará esta, Misfits sigue en su línea, no sorprende demasiado, pero es que hoy en día, hacer algo original es muy difícil. Nos contentamos con seguir viendo a los de siempre, con sus aventuras de siempre, y admirando el paisaje inglés que nos brinda esta fantástica serie para adultos y jóvenes.




