Por fin, y con varios meses de retraso, ha llegado a la pequeña pantalla una de las series más esperadas del año, Terra Nova. Sus creadores no han querido precipitarse con el estreno – lo cual les agradecemos- y han pulido hasta el último detalle del piloto, uno de los más caros de la historia, se dice que alrededor de 20 millones de dólares. Y es que volver a ver a los dinosaurios de la mano de Steven Spielberg no tiene precio. El lunes pasado Fox estrenó el primer episodio, “Génesis”, un capitulo doble que congregó alrededor de nueve millones de espectadores. Cifra relativamente baja, ya que se esperaba que alcanzara el liderazgo, pero no ha podido ser, de momento.
Para los que no estén enterados, Terra Nova nos cuenta que, a finales del siglo XXII, la vida en la tierra es insostenible y la única esperanza para la humanidad es viajar 85 millones de años atrás en el tiempo, al período cretácico. Allí el aire aún es limpio, la tierra fértil y el cielo azul. Los hechos se centran en la vida de la familia Shannon, capitaneada por Jim (Jason O´Mara) y en sus experiencias en esta nueva colonia prehistórica. Un nuevo mundo, una nueva esperanza, pero llena de peligros y misterios.
He de decir que la serie cumple. Los meses de retraso para ofrecer unos efectos especiales a la altura de tan épico viaje han valido la pena. La colonia está muy lograda y los exteriores dan al conjunto un realismo excepcional. Los personajes, aunque típicos, convencen, pero esperamos su evolución y, por supuesto, todo tiene un aire Spielberg, con sus respectivos homenajes, que nos encanta. Mención especial merecen los dinosaurios, tan sorprendentes y aterradores como en aquella su película sobre un parque temático donde estos reptiles optaban por revelarse. Todo esto en conjunto, ya convierte el producto en algo digno de ver, no obstante hay algo más. Algo que lo hace realmente atractivo. El misterio. Algo no encaja en Terra Nova, somos testigos de descubrimientos que contradicen argumentos de personajes que no son quien dicen ser. Esto ha sido una grata sorpresa, pues personalmente un temor me recorría el cuerpo mientras veía el capitulo. La comodidad del guión, drama familiar en un mundo lleno de adversidades. Este temor venía infundado por el estreno hace unos meses de la serie – también producida por Spielberg- Falling Skies. Producto insulso y tópico en el que los personajes se limitaban a enfrentarse a sus antagonistas y a justificarse ante el espectador. Pero no es el caso, en Terra Nova el misterio está servido, los personajes tienen algo que esconder, lugares inhóspitos que descubrir y todo tiene miles de posibilidades. Y los Carnotauros molan.





