* Recordad que las reviews son revisiones de los capítulos, por lo que contienen spoilers *
La cosa se pone algo más interesante en este segundo episodio. Mediante un flashbacks retrocederemos al día en el que Shane comunica a Lori que Rick ha sido disparado. A simple vista una escena que no aporta nada importante para el desarrollo de la serie. Volvemos al presente. Cosas de la vida, ahora es Carl –su adorado hijo- quien ha sufrido el disparo de una bala y nos toca conocer a quien ha realizado el disparo. Se trata de Otis, un “cazador” con cara de no haber roto un plato que dispara accidentalmente al niño. El actor elegido para encarnar a Otis –personaje que poco o nada tiene que ver con el de los cómics- es el actor Pruitt Taylor Vince. El actor padece de nistagmo, una enfermedad que causa el movimiento involuntario de los ojos y quizás es por ello por lo que resulta habitual verlo en papeles de perturbado.
Volviendo al momento del disparo, veremos cómo Rick-con Carl en los brazos-, Shane y Otis corren por el bosque en busca de ayuda, es decir, en busca de “la granja”. Con cierta fidelidad hacia los cómics, es en la granja donde conoceremos a los nuevos personajes; Hershel, un veterinario con espíritu de líder, su bella hija Maggie y Patricia, la esposa de Otis.
Mientras tanto, la pequeña Sophia sigue sin aparecer y aunque su caso parece ser lo más parecido a un expediente x, el grupo sigue buscándola. Todos menos Dale y T-Dog, a quien se le acaba infectando la herida del brazo. Desesperados, optan por buscar medicamentos en los coches que se encuentras alrededor de la caravana pero lo único que encuentran es una sillita de bebe ensangrentada y con trozos de carne humana. Junto con la escena de la mujer zombie que se arrastraba con medio cuerpo por el suelo en el primer capítulo, ésta me ha parecido una de las más escalofriantes, y es que no hay nada que dé más miedo que lo que la imaginación es capad de crear cuando se le muestran pequeños detalles.





